


El 9 de octubre fui a buscar a Jury a su hotel, en Sants, para hacer juntos un photo walk por Barcelona. Jury venía desde Manila y solo llevaba consigo su móvil para fotografiar la ciudad.
Viajar ligero no está reñido con buenas fotos
Es lo que le pasa a mucha gente que viaja: ni cámara, ni trípode, ni accesorios. Todo lo que no cabe en la maleta se queda en casa, y el móvil se convierte en la única herramienta para fotografiar el viaje.
Y fotografiar de noche con el móvil tiene su reto, sobre todo si queríamos acabar en Montjuïc: hay poca luz, el agua de las fuentes no para de moverse y, para que la foto salga nítida y bien compuesta, el teléfono tiene que estar completamente quieto. A pulso, cualquier pequeño temblor se nota.
Así que le dejé lo que necesitaba para que sus fotos salieran bien: un trípode y una rótula para smartphone. Con el móvil bien fijo, Jury podía olvidarse del pulso y concentrarse en lo importante, el encuadre y el momento.
La otra parte de la propuesta era organizar bien el tiempo. El espectáculo de la Font Màgica no dura toda la noche y tiene horarios fijos, así que el recorrido estaba pensado para llegar a Montjuïc con margen, colocarnos y tener el trípode montado antes de que empezara.
Del Frente Marítimo a la Font Màgica
1El Frente Marítimo, con el Hotel W de fondo
Empezamos nuestro photo walk por la zona del Frente Marítimo, con el Hotel W, el Vela, de fondo. Es el edificio de Ricardo Bofill que cierra la Barceloneta frente al mar, y su forma de vela lo convierte en uno de los perfiles más reconocibles de la ciudad.
Fue un buen sitio para empezar: con el mar, la arena y el paseo marítimo, Jury pudo hacer sus primeras fotos con el trípode, ver cómo cambia la imagen al fijar el móvil y practicar el encuadre antes de que cayera la noche del todo.
2Plaça d’Espanya y Montjuïc
Después cruzamos la ciudad hasta la plaça d’Espanya, la gran puerta de entrada a Montjuïc. Desde allí, la avenida de la Reina Maria Cristina sube entre las Torres Venecianas hacia las fuentes y el Palau Nacional, sede del MNAC. Todo este conjunto se construyó para la Exposición Internacional de 1929, igual que la Font Màgica de Carles Buïgas.
A medio camino se levantan las Cuatro Columnas de Puig i Cadafalch: de 1919, derribadas en 1928 y reconstruidas en 2010. Con la avenida y la plaza detrás, son uno de los encuadres más fotogénicos de la zona.


La preparación aquí es clave. El espectáculo es gratuito, pero solo funciona algunos días y con horario fijo: en otoño, de jueves a sábado a partir de las 21:00, y en verano más días y algo más tarde. Como los horarios cambian según la temporada, siempre los compruebo en la web del Ayuntamiento antes del tour. Y conviene llegar con tiempo, porque se llena de gente y los mejores puntos se ocupan pronto.
3El espectáculo de la Font Màgica
Y por fin, las luces. La Font Màgica cambia de color y de forma una y otra vez al ritmo de la música, así que cada disparo sale distinto.




Es justo aquí donde se nota la complejidad. De noche, el móvil necesita más tiempo para captar la luz, y durante ese tiempo tiene que estar completamente quieto. A pulso, la foto sale movida. Con el trípode, en cambio, los edificios y las columnas quedan nítidos mientras el agua en movimiento se convierte en un velo de color.
Además, el espectáculo no espera: los colores cambian en segundos. Con el móvil ya montado y encuadrado, Jury solo tenía que estar atenta al momento y disparar.


Un recuerdo para llevarse a casa
Después del photo walk le envié por WhatsApp un vídeo con sus mejores fotos, para que pudiera compartir su noche en Barcelona con los suyos en Manila.
¿Solo llevas el móvil?
No hace falta más. Te enseño a sacarle partido a tu teléfono en los rincones más fotogénicos de Barcelona, también de noche.
«Fotografiar la Font Màgica con el móvil también es posible.»